perros y bebes

¿Cómo recibirá nuestro perro al bebé?

Reza un viejo refrán que el perro es el mejor amigo del hombre. Desde tiempos inmemoriales los canes han formado parte de nuestra vida y en los tiempos actuales tener un perro en la familia tiene un carácter más afectivo que práctico. No es raro ver cómo un perro es casi un miembro más de la familia.

La evolución ha hecho de los perros una especie sumamente inteligente, especialmente desde el punto de vista emocional. Los canes parecen “adivinar” cuando estamos tristes o alegres, y actúan en consecuencia. Hay también los que llegan a ser celosos y ven competencia cuando sienten que hay alguien que les puede robar el cariño de su dueño.

 

No olvidemos a los amigos fieles

La llegada de un bebé a la familia moviliza esfuerzos en todas las direcciones. Lo mismo para conseguir la ropa, acondicionar su habitación o cubrir las necesidades de la madre. Es muy sencillo en este tipo de situación olvidar que las mascotas también requieren atenciones. A diferencia de otros animales como puede ser un hámster, un canario o incluso un gato, los perros requieren una atención especial.

Un can no solo requiere de alimentarlo diariamente. También necesita que se le brinde cariño. En caso que el ajetreo provocado por la llegada de un nuevo integrante a la familia puede restarle tiempo con su dueño. En ese caso el perro verá al bebé como el causante de que su dueño le dedique menos tiempo, lo que puede crear celos en la mascota.

Si tiene perros amigables con los niños, hágale partícipe de los preparativos, y siempre dedíquele un poco de tiempo. Cuando el niño llegue se le debe mostrar al perro, de esta forma se familiarizará con el bebé. De esta forma tendremos en el perro un aliado más en el cuidado y los juegos del pequeño.

Nunca se debe olvidar a los amigos fieles, y los perros son de los amigos más fieles que se pueda encontrar.