comadrona

¿Cuáles son las cualidades de una buena comadrona?

En el mundo moderno, la ciencia y la tecnología han transformado cada parte de nuestras vidas, incluyendo todo sobre el embarazo, muy especialmente el proceso de nacimiento de los niños y niñas en hospitales maternales especializados. No obstante, ya sea por costumbres ancestrales, el deseo de alumbrar en casa o falta de acceso a una clínica especializada, hay madres que deciden utilizar los servicios de una comadrona.

Estas mujeres, desde tiempos inmemoriales, han asistido en los partos, gracias a su experiencia y maestría en lugar de médicos especialistas. Por mucho tiempo el conocimiento empírico de las comadronas era lo que separaba un parto exitoso de un desastre. Aún existen estas personas tan útiles y sabias, muchas de ellas ahora con conocimientos médicos diplomados que certifican que conocen todo sobre el embarazo.

 

Quién mejor que una mujer para atender a una mujer

Una de las principales cualidades de una comadrona es una buena voz de mando, pues su voz tiene que prevalecer sobre los gritos de la madre y al mismo tiempo calmar y dirigir a la gestante. Las indicaciones de la comadrona tienen que ser recibidas con precisión por las personas que le ayudan, pues el tiempo en un parto es factor vital.

También es fundamental la experiencia. Ente más partos haya asistido, mayor será su capacidad para enfrentarse a las diferentes situaciones que se pueden presentar a la hora del parto. No es menos importante su sensibilidad. Recordemos que ella debe ayudar a una madre en uno de los momentos cruciales de su vida. En este caso casi que debe hacer de madre también.

Además, tiene que ser una persona diestra y muy observadora. Muchas son las veces que los pequeños detalles son los que determinan cómo evoluciona el parto.

Pero, por sobre todas las cosas, una buena comadrona tiene que inspirar confianza. La madre tiene que sentirse segura, y confiar que tanto ella como su bebé están en las manos correctas.